Planes de Pensiones y PPA: su característica principal, la fiscalidad.

En la entrada de la semana pasada, comentaba que existían diferentes clases de Planes de Pensiones, con sus correspondientes diferentes clases de «Fondos de Pensiones», los cuales invertían nuestros ahorros para la jubilación en diferentes instrumentos financieros, con su correspondiente riesgo y potencial rentabilidad. 
Creo que me excedí dando un paso más, sin explicar un paso previo, pues dejé una pregunta un poco en el aire cuando comentaba que esos Fondos de Pensiones, se parecían mucho a cualquier Fondo de Inversión pero tenían un tratamiento diferente, por lo tanto voy a explicar las implicaciones que tiene meter nuestros ahorrillos en un Plan de Pensiones (Fondo de Pensiones). 
Lo que explicaré a continuación también afecta a los ya citados Planes de Previsión Asegurados, los cuales son un seguro, con las mismas implicaciones y fiscalidad que los Planes de Pensiones, la diferencia es que en este tipo de producto se ofrece un tipo de interés garantizado, por lo que al momento de la jubilación nos garantiza las aportaciones que hemos realizado más una rentabilidad mínima.
La primera característica a destacar, es que el dinero que vamos ahorrando en un Plan de Pensiones no es líquido, es decir, no podemos disponer de él hasta que nos jubilemos, mientras que el dinero de un fondo de inversión podemos sacarlo cuando nos venga en gana. También podremos recuperar el dinero invertido en un Plan de Pensiones en los siguientes casos: 
  • Incapacidad laboral total y permanente: es decir, nos ocurre algo que nos impide seguir desarrollando nuestra profesión habitual.
  • Gran dependencia: necesitamos de ayuda de terceros para realizar las acciones vitales.
Excepcionalmente podremos recuperar lo invertido en un plan de pensiones también en los siguientes casos:
  • Desempleo de larga duración
  • Enfermedad grave
Visto una de las principales características tanto de los Planes de Pensiones como los PPA, os preguntareis: ¿por qué no puedo recuperar mi dinero cuando quiera?
La respuesta es, porque tienen un tratamiento fiscal muy ventajoso a la hora de realizar las aportaciones. 
Las aportaciones máximas que podemos hacer a un Plan de Pensiones o PPA están reguladas y es un máximo de: 
  • 10.000€ hasta los 50 años
  • 12.500€ cumplidos los 50 años. 
Existen otros límites en casos de tener minusvalía, pero no los indicaré y únicamente explicaré  el caso más general.
La siguiente pregunta que os haréis es: ¿por qué tiene esos límites?
La respuesta es: las aportaciones que hacemos a un Plan de Pensiones o PPA generan reducciones en nuestra Base Imponible del IRPF. Estas reducciones también están limitadas a: 
  • 30% de nuestros rendimientos del trabajo (es decir de lo que nos pagan o declaramos que nos pagan a lo largo de un año) hasta los 50 años.
  • El procentaje será del 50% cumplidos los 50 años. 
Por lo tanto cuando cuando hacemos aportaciones, estamos ahorrando en impuestos (los pagaremos cuando cobremos de nuestros Planes de Pensiones o PPA).

Para explicarlos lo haré con 2 ejemplos: 

Ejemplo 1: 

Manolo, que a lo largo del año gana 100.000€
Tiene 50 años. 

Por lo tanto puede como máximo reducirse el 50% de 100.000 limitado a 12.500€, por lo que podrá reducirse 12.500€. Simplificando mucho, la declaración del IRPF de esa persona será

+100.000
– 12.500 (en concepto de la aportación al PP o PPA)
– otras reducciones aplicables
= Base liquidable
+ base liquidable X tipo impositivo que le toque
= Cuota íntegra 
– Deducciones que podamos aplicar
= lo que le toque pagar a esa persona a nuestra amada Hacienda. 

Por lo tanto, se está ahorrando fiscamente 12.500€ x tipo impositivo que le toque.


Ejemplo 2: 

José, que gana al año 15.000€.
Tiene 47 años. 
Suponiendo que con ese salario le de para ahorrar algo para su jubilación podrá reducirse el 30% de 15.000€ = 4.500€

+15.000
– 4.500 (en concepto de la aportación al PP o PPA)
– reducciones aplicables
= Base liquidable
+ base liquidable X tipo impositivo que le toque
= Cuota íntegra 
– Deducciones que podamos aplicar
= lo que le toque pagar a esa persona a nuestra amada Hacienda. 
Aunque el límite de aportación para su edad sean 10.000€, solo podrá reducirse 4.500€. También puede darse el caso de que no tenga base imponible suficiente para llegar a reducirse esos 4.500€. Por lo tanto las aportaciones a planes de pensiones, puede que no le beneficien fiscalmente, es más, le pueden perjudicar. 

¿Por qué?

Porqué llegado a la jubilación todo lo que cobre de su Plan de Pensiones tributará como si fuera un sueldo, es decir, tributará por IRPF como rendimientos del trabajo, por lo tanto pongámonos en la situación de que José, mal asesorado, pues tiene la gran suerte de que como en su familia hay otros ingresos es capaz de ahorrar 10.000€ al año y aportarlos en el Plan de Pensiones. Solamente podrá reducirse 4.500€, por lo que su ahorro fiscal será 4.500€ X el tipo impositivo que le toque. 

El día que se jubile si cobra esos 10.000€ aportados, tendrá que ingresar a Hacienda 10.000€ X el tipo impositivo que el toque. 

¿Que está ocurriendo? Ha pagado a la amada Hacienda dos veces, por el mismo dinero. Cuando ha ganado su sueldo cuando tenía 47 años ha pagado sus impuestos por esos 5.500€ que no ha podido reducirse, y llegado a los 65 jubilado ha vuelto a pagar impuestos al cobrar esos 5.500€. Cabe decir que habría la posibilidad de reducirse ese exceso durante los 5 siguientes años, pero si el objetivo de esa persona es ahorrar lo máximo posible, estaremos en las mismas año tras año.

Con todo esto ¿a dónde quiero llegar?. No siempre los Planes de Pensiones o PPA son la mejor opción para complementar nuestra pensión, existen otro tipo de productos que comentaré en próximas entradas del blog.

Gracias por leerme y si identificais algún error, no dudeis en comentarlo. 




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