Por pedir que no sea…

Este fin de semana he tenido el placer de poder estar en la Bolsa de Madrid, y poder hacer una simulación práctica del programa que se utiliza para enviar órdenes de compra y venta en MEFF, el mismo día también asistí a una conferencia en el IEB, que trataba en cierto modo sobre la información que colgué en el post: Real Decreto-ley 2/2011.

Formación

Las visitas fueron enriquecedoras, aunque no es el tema que me gustaría tratar en este post, sino algo que llevo pensando y que mientras estábamos utilizando la aplicación de MEFF dijo la persona que estaba enseñándonos a utilizarla. Es referente a la sobrecualificación que se piden para algunos puestos de trabajo, su mención fué, que “para trabajar de lo que estábamos haciendo se exigía licenciatura, casi siempre master, y que dominaras varios idiomas, mientras que en otros países, mucha gente que trabajaba de ello no era ni licenciado, pues simplemente es un trabajo de realizar las operaciones que te indican“.

La tarea que estábamos haciendo, evidentemente no requería de grandes conocimientos técnicos de economía y finanzas, siendo dese mi punto de vista más importante el dominio de la informática y los idiomas.

Creo que en este país hay una tendencia a la sobrecualificación, estoy cansado de ver ofertas de trabajo en portales de internet, que parecen imposibles: “licenciado + master + experiencia = miseria de €” en muchas ocasiones haciendo una tarea que no te aporta nada ni te presenta una proyección profesional, conozco casos de prácticas de universidad de las de “0€ brutos”, si eso ponía en la ficha de la oferta, en la que la persona encargada de la empresa, quería prácticamente que le enseñases a hacer ciertas cosas, y que le quitases de encima el trabajo administrativo que delegaba en una gestoría.

Al final muchos aceptamos este tipo de ofertas, porque aveces no nos queda otra, y estar en el paro puede resultar muy destructivo, cuestión que se comenta en este post de “Zumo de Empleo”  Cuando administrar mucho tiempo es un problema un blog que me parece muy interesante y motivador. Aceptar este tipo de ofertas puede llevarnos a una gran frustración, y a destruirnos completamente como profesionales estancándonos en un día a día que nunca quisimos para nosotros.

Lanzo esta pregunta al lector ¿os sentisteis frustrados en vuestros primeros trabajos?

Yo de momento he tenido suerte, y todos los días saco algo positivo de mi trabajo, pues me encanta lo que hago, quizá no para siempre, pues creo que la rotación de puesto de trabajo es fundamental para el desarrollo, pero estoy realmente satisfecho con mi desempeño actual.

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2 Comentarios

  1. Felipe García

    Buenos días David,
    la reflexión que propones me parece muy interesante.
    Si bien es cierto que las empresas siempre se fijan primero en tu CV, ello no deja de ser un primer filtro para que, logicamente, se cumplan ciertos parámetros de acuerdo al puesto a ocupar.
    No obstante, el proceso de selección en sí está cambiando desde hace unos años para aqui.
    En una conferencia a la que acudí recientemente, precisamente se comentaba este punto. Hasta hace unos años las empresas buscaban a personas con muchas, y variadas, titulaciones, para, a posteriori, dotarlas de actitudes tales como motivación, proactividad, etc …
    Hoy por por hoy, el escenario ha cambiado dado que se buscan personas con dichas actitudes para, a posteriori, formarlas.
    Quizas, y ésto es de mi cosecha, somos los empleados, o posibles candidatos a un puesto, los que tenemos que quitarnos de encima una creencia que puede jugar en nuestra contra.
    Gracias David por invitarme a opinar sobre tu artículo.
    Un saludo,
    Felipe García

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  2. David Pazos Carballal

    Muchísimas gracias por tu comentario Felipe

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